Negligencia Médica en el Parto

En este artículo trataremos de resolver cualquier duda en relación a las negligencias médicas que se producen en casos de partos y embarazos.

Recuerda que contamos con abogados especialistas en esta materia. 

 Manual de obstetricia: “Ningún viaje en la vida de una persona es tan peligroso como su primer desplazamiento por el canal de parto.”

¿Cuándo existe una negligencia médica en un parto?

La negligencia médica o mala praxis, se define como la situación en la que el diagnóstico, tratamiento o cuidado proporcionado por un profesional de la salud se desvía de las normas aceptadas de práctica -praxis- médica y causa un perjuicio al paciente. (Guía para denunciar una negligencia)

En un parto se producen muchas tomas de decisiones sobre la actuación a realizar en cada momento, en función de la situación, todas ellas están reguladas en protocolos médicos que indican la forma en la que el médico debe actuar.

Si el médico toma decisiones apartándose del protocolo durante un parto o embarazo y como consecuencia de ello se producen daños, estamos hablando de una negligencia médica.

¿Qué daños ocasiona una negligencia en un parto?

Los daños son de carácter muy variado y afectan a dos personas, a la madre gestante y al feto o recién nacido.

1.     Parálisis cerebral:

Los daños causados al recién nacido durante el parto son probablemente los daños más graves que pueden causarse en una negligencia médica, ya que son daños cerebrales muchas veces irreparables al comienzo de la vida de una persona. En caso de que estés en esta situación te recomendamos la página ParalisisCerebral.com donde obtendrás mucha información al respecto

¿Cómo se produce un daño cerebral en parto?

Debemos recordar que los seres humanos se han desarrollado para que los partos se produzcan de forma natural y sin requerir ayuda médica, por lo que los problemas en un parto siempre deben considerarse excepcionales y cuando se producen en la gran mayoría de ocasiones el equipo médico pueden solventarlos con facilidad.

No obstante, el proceso de transición neonatal, en el que el feto pasa a de recibir oxígeno por e cordón a respirar es un momento delicado.

Cuando comienzan las maniobras del parto las contracciones uterinas de la madre presionan el cordón umbilical, algo a lo que el feto naturalmente puede soportar, recuperando el nivel de oxígeno entre contracciones. En ocasiones la recuperación no se produce y el feto comienza a reaccionar acelerando el latido cardiaco. Todo ello queda reflejado en la gráfica del partograma.

Otras veces la mala medición del tamaño fetal en relación con el canal uterino puede provocar la distocia del feto -encajonamiento- y producir daños por falta de oxígeno al requerir un periodo prolongado de parto.

Cuando esto se produce hay que actuar de forma rápida, bien llevando a cabo una cesárea o forzando el parto natural, para conseguir la llegada de oxígeno de nuevo al feto.

Anoxia o Hipoxia neonatal

Cuando no se logra esta recuperación a través del parto rápido es posible que el feto sufra una falta de oxígeno en el cerebro, que puede ser recuperada con maniobras tras el parto. Cuando estas no se dan o no son suficientes pueden quedar lesiones graves que produzcan una parálisis cerebral.

¿Cómo saber si mi bebé tiene parálisis cerebral?

Como señala la página paralisiscerebral.com: El diagnóstico se basa en observaciones clínicas, evaluaciones neurológicas y, a veces, pruebas de imágenes cerebrales, como la resonancia magnética. Por lo que es preciso analizar la evolución y crecimiento del menor para advertir la existencia de algún tipo de déficit.

La edad para comenzar a percibir problemas de desarrollo es a los 3 años de edad: “Por lo general, el diagnóstico se realiza en los primeros años de vida, generalmente antes de los 3 años, cuando los síntomas comienzan a ser evidentes, pero en cada caso debe estarse a las evaluaciones periódicas que realice el pediatra. Ante cualquier duda, especialmente si existió un parto complicado, debe consultarse al pediatra

No obstante, si tuviste un parto complicado o tienes sospechas del daño cerebral producido por una negligencia médica no esperes y contacta con un abogado lo antes posible.

2.     Distocia de Hombros

Otro de los daños excepcionales es la rotura de los nervios del plexo braquial como consecuencia de la distocia de hombros.

La distocia de hombro es una complicación obstétrica que ocurre durante el parto, cuando después de la salida de la cabeza del bebé, uno de sus hombros se atasca detrás del hueso púbico de la madre.

En ese momento deben realizarse maniobras para la evasión del feto, que si se realizan con tracción excesiva o mala manipulación durante el parto pueden suponer un daño por negligencia médica.

Si como consecuencia de estos actos negligentes se produce una rotura de los nervios plexo braquial, el recién nacido sufrirá problemas de movimiento en el brazo y mano, en función del grado de la lesión.

¿Cómo saber si mi bebé tiene parálisis braquial?

Debe prestarse atención a los síntomas del menor. Los síntomas se pueden ver inmediatamente o poco después del nacimiento. Los síntomas pueden incluir:

No hay movimiento en la parte superior o inferior del brazo o la mano del recién nacido.

Ausencia del reflejo de Moro en el lado afectado

Brazo extendido (derecho) en el codo y apoyado contra el cuerpo

Disminución del agarre en el lado afectado (según el sitio de la lesión)

3. Otros daños en las negligencias médicas en partos.

Los daños causados como consecuencia de las negligencias médicas en partos pueden ser muy variados y todos suelen resultar con daños desproporcionados debido a la fragilidad del neonato.

¿Cómo puedo actuar si creo que he sufrido una negligencia en un parto?

La mejor actuación es ponerte en contacto lo antes posible con un abogado que tenga experiencia no solo en negligencias médicas sino en daños cerebrales, especialmente en casos de negligencias en partos.

En nuestra página contamos con varios despachos especializados en esta materia con muchos años de experiencia y que sabrán guiarte de forma sencilla a través del proceso a llevar a cabo.

Si tu hijo/a ha sufrido una parálisis cerebral como consecuencia de una negligencia es imprescindible que inicies actuaciones cuanto antes pues los procesos son largos y la necesidad de rehabilitación muy costosa.